Cúpula y pechinas


BóvedaCúpula

La cúpula cubre la elipse principal del templo, y remata con una pequeña linterna con un rompimiento de gloria. Está decorada con cuatro grandes lienzos, obra de Luis González Velázquez, coronados por cabezas de querubines, obra de Roberto Michel. Los paños se separan mediante una fila de casetones que llevan en su interior los florones con los que se decoran todos los casetones de la iglesia.

En el paño del lado del evangelio (a la derecha en la fotografía) se representa a san Marcos presentando su evangelio a san Pedro. San Marcos, arrodillado, levanta con las dos manos el tomo de su evangelio ante san Pedro, representado como un anciano con barba blanca, sentado en su cátedra. San Pedro señala hacia el exterior de la estancia, como indicándole que comience su predicación. En la mitad superior, dos ángeles entre nubes.

En el paño del lado de la epístola (a la izquierda en la fotografía) se representa la predicación de san Marcos en Alejandría. San Marcos, de pie a la izquierda de la escena, levanta su mano en ademán declamatorio frente a unos cuantas personas tumbadas en el suelo (mujeres, soldados) que le escuchan.

En el paño hacia el presbiterio (en la parte superior de la fotografía) representa el intento de los paganos de quemar el cuerpo de san Marcos en una pira. San Marcos aparece tendido sobre un montón de leña, mientras que sus perseguidores huyen ante una furiosa tormenta. Al fondo, el ataud donde los cristianos recogerían el cuerpo de san Marcos para enterrarlo.

En el paño hacia los pies del templo (en la parte inferior de la fotografía), representa la victoria del duque de Berwick en la batalla de Almansa (Albacete), causa de la fundación del templo. El Duque, momtando un caballo blanco, avanza victorioso con la bandera blanca que lleva la cruz de san Andrés, emblema de Felipe de Borbón, mientras san Marcos le observa desde el cielo. En la parte inferior, un estandarte tumbado con el águila de los Austrias simboliza su derrota en la Guerra de Sucesión. En la parte inferior, el anagrama del pintor.

 

Pechinas

Como nueva referencia a la filiación benedictina de la iglesia, que dependía del monasterio de San Martín, en las pechinas se representan a los cuatro doctores benedictinos: san Ildefonso de Toledo (606-657), san Anselmo de Canterbury (1034-1109), san Ruperto de Deutz (1075-1129) y san Bernardo de Claraval (1090-1153). Todas las representaciones están acompañadas de ángeles, con alas que se proyectan fuera de los marcos mediante labor escultórica.

Hacia el presbiterio, san Ildefonso de Toledo (derecha) y san Anselmo de Canterbury (izquierda)

San Ildefonso

 

 

 

San Ildefonso está representado con hábito benedictino y estola, sentado, llevando sobre las rodillas el libro que le identifica como doctor de la Iglesia, y acompañado por un ángel que porta la cruz de doble travesaño que le identifica como obispo. A su derecha, un ángel niño le ofrece una pluma y un cuchillo para afilarla, animándole a continuar escribiendo.

 

San Anselmo

 

 

 

 

 

 

San Anselmo está representado con hábito benedictino y estola, sentado. Lleva en la mano derecha la pluma, mientras que un ángel le sostiene el libro. Otro ángel, niño, sostiene la cruz de doble travesaño que le identifica también como obispo (en este caso, de Canterbury)

 

Hacia la nave, san Ruperto de Deutz (derecha) y san Bernardo de Claraval (izquierda)

San Ruperto

 

 

 

 

San Ruperto está representado también con hábito benedictino, sentado. Lleva en su mano derecha una pluma, y con la izquierda sostiene el libro que apoya en su rodilla. Abajo a su izquierda asoma la voluta de un báculo, pues fue abad de San Heriberto, en Deutz.

San Bernardo

 

 

 

 

 

San Bernardo está representado con el hábito blanco cisterciense, propio de la reforma benedictina que él encabezó. Lleva en su mano derecha una pluma, y con la izquierda sostiene un tomo cerrado sobre su rodilla. Abajo a su derecha, dos ángeles sostienen una mitra y un báculo del cual sólo vemos el mástil, que hacen referencia a su condición de abad de Claraval (Clairvaux), monasterio que fundó y que gobernó hasta su muerte, en 1153.

 

 

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© Parroquia de San Marcos, 2013